sábado, 28 de febrero de 2026

Reseña de Las primas, de Aurora Venturini

 Las primas

Autora: Aurora Venturini

Libro autoconclusivo

Avisos de contenido del libro: capacitismo, pedofilia, prostitución, violencia intrafamiliar, aborto.

Sinopsis: Historia de iniciación ambientada en unos equívocos años 40 que despliega el mundo tortuoso de una familia disfuncional de clase media baja de la ciudad de La Plata: una casa sin hombres y llena de mujeres, todas minusválidas, con alguna deformidad física, mental o imaginaria. Una niña de doce años condenada al olvido, o incluso a un destino más cruel, sale adelante y se convierte en una pintora famosa. Las mitologías del barrio, la familia, la sexualidad femenina y el ascenso social a través de la práctica de las Bellas Artes aparecen puestas en escena y desmenuzadas por la voz inconfundible de la narradora, Yuna, una primera persona que contempla el mundo con una mirada salvaje, a la vez cándida y brutal, perspicaz y ensimismada, y lo narra con una prosa que pone en peligro todas las convenciones del lenguaje literario. A mitad de camino entre la autobiografía delirante y el ejercicio impúdico de la etnografía íntima, Las primas consagró a su autora, Aurora Venturini, como una de las narradoras más interesantes de la literatura argentina contemporánea.

Resumen

Yuna es una niña y luego una joven y luego una adulta con discapacidad intelectual. Vive en una familia bastante disfuncional. No es la única en su familia con discapacidad, pero sí es la única narradora de esta historia. Violencia, perseverancia, relaciones complicadas y el ascenso de la protagonista como pintora reconocida.


Reseña

Este libro tiene una narradora interesantísima. No solo es novedosa, sino que está construida excelentemente.

La protagonista tiene una discapacidad intelectual que la limita en cuanto al vocabulario y a algunas cuestiones de la escritura (por ejemplo, en cuanto al uso de puntuación). O, mejor dicho, más que "limita", podríamos decir que la distingue. Porque sin dudas no es una limitación para ella a la hora de contar todo lo que nos cuenta tal y como lo experimenta y con las palabras que posee.

Es un gran ejemplo de que las palabras que disponemos también moldean un poco nuestra realidad.

Ver cómo con el pasar de las páginas no solo se engrosa el vocabulario sino que la capacidad de expresión de la protagonista y narradora muta a medida que ella crece y que aprende nuevas palabras o nuevas situaciones es sublime. Me atrevo a decir que es lo que más me llevo del texto, incluso por encima de otras cosas que también me parecieron importantes, porque es lo que más me impactó. Ver cómo la autora supo gradualmente modificar el tono para imprimir el crecimiento de la protagonista fue exquisito.

La narración tiene otros puntos interesantes: para empezar, esto que les digo de que es un ejemplo de cómo las palabras de las que disponemos moldean lo que vivimos. La protagonista sobre todo en un inicio sobrevive a trompicones en la realidad en la que se ve inmersa. A fuerza de observar, de darse el espacio a ella misma para expresarse, de preguntarle a sus figuras de referencia (por ejemplo, a su prima Petra, que también posee una discapacidad).

Personalmente, y a pesar de haber visto esta opinión en varios lugares, no veo el humor del libro. He visto que muchos opinaban que uno no podía evitar reírse de algunas situaciones, que tenía mucho "humor negro", pero genuinamente no lo encontré.

Tampoco lo describiría como solemne, pero yo lo sentí serio.

La novela comienza y dispone los elementos que configuran la realidad de Yuna: su familia está configurada disfuncionalmente, tanto ella como su hermana y sus dos primas tienen distintas discapacidades, y en el entorno en el que crece no siempre es tenida en cuenta como un todo. Nos cruzamos mucho a lo largo de la novela con la idea capacitista de que las personas con una discapacidad no son "completas". No solo en boca de la misma Yuna, sino también en gestos, actitudes o palabras del resto de los personajes, que no poseen discapacidad. Por ejemplo:

" (...) que nos miraba desde tan alto que ni siquiera nos consideraba mujeres capaces de tener bebés en la barriga" (p. 154).

Se nos abre el mundo interior de Yuna que, con las herramientas que posee pero construyendo más (por ejemplo, haciendo uso de un diccionario), cuenta su verdad.

La verdad, en definitiva me parece un libro muy bien hecho. Interesante. Innovador. Con una narradora única. Una prosa distintiva. Me deja la sensación de que la autora, además de contar una historia, quería hacer literatura. Me alegra mucho haber leído el libro.

Mi puntuación:

8/10

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