La tiranía de la elección
Autora: Renata Salecl
Libro autoconclusivo (teoría)
Resumen
La autora analiza cómo la sociedad de hoy en día parece glorificar la elección racional, al mismo tiempo que en realidad esta parece angustiarnos y agobiarnos. Explora varias áreas de la vida cotidiana en la que la elección racional ha aparecido como necesaria, tales como el amor, la salud, los hijos/el proyecto de vida, entre otros. Habla de la elección como una ideología.
Reseña
Creo que este libro se convirtió en uno de los más anotados que tengo.
Me pareció un tema interesante desde el título. Y no me defraudó.
El libro recorre la angustia que nos produce elegir y la glorificación actual por la elección. Ofrece un marco teórico que explica por qué el sistema postcapitalista se alimenta de ambas. Asimismo, provee ejemplos de la teoría psicológica (Lacan y Freud, entre otros) que responden un poco el por qué nos angustia elegir.
Es precisamente algo de eso último lo único que no me terminó de cerrar. No porque la teoría en sí no me cerrase, sino porque entre que Lacan es famosamente complejo de leer y que sentí que no estaba explicado de una forma necesariamente clara, me costó agarrarle la mano. Cuando citaba o explicaba a Freud o a otros profesionales del campo no tuve mayores inconvenientes, el libro mantiene bien su tono de divulgación accesible. Pero la parte de Lacan me opuso resistencia, e incluso creo que hay algún que otro concepto que debería retomar para ver si encuentro mejores herramientas para afrontarlo.
Más allá de eso, la verdad es que es un libro que me pareció muy seguible. El tema es interesante y me lo parecía más incluso cuando daba ejemplos cotidianos y analizaba las elecciones detrás. Me dejó reflexionando sobre el rol que ocupa la elección en mi propia vida, pero además me abrió las puertas a interpretar un poco mejor algunas características de nuestra sociedad.
Lo recomiendo mucho.
Mi puntuación:
9/10 porque sentí que había algunos momentos en los que la interpretación del texto podía ser homofóbica o transfóbica. ¿Vieron esa fina línea que no nombra nada erróneo pero que si quien lo dice tiene el subtono homofóbico entonces todo el discurso cambia de color? Bueno, algo así. Pero nada me hace creer que la autora tuviera esa intención, solo que tal vez alguien que lo lea podría interpretarlo como una justificación a su homofobia.
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